¿La identidad de genero como se construye? 2019

Publicado por Llamas Nahuel en

Universidad de Buenos Aires, Argentina.

La identidad de genero

Objetivos

El objetivo principal de nuestra investigación es dar cuenta de aquellos factores externos al sujeto que entran en juego en la construcción de la identidad de género, tomando como base los testimonios del colectivo LGBTIQ+. Además, establecer una relación entre dicha construcción y el rol que cumplen tanto las instituciones sociales como los estereotipos sobre identidad de género actuales en la sociedad Argentina.


Como objetivos secundarios nos proponemos, plantear la forma en que la sociedad le impone al sujeto los roles de género durante la infancia, dar cuenta de las consecuencias sociales al romper con los estereotipos habituales y establecidos; y reconocer aquellos estereotipos sobre identidad de género, que se reproducen a través de los medios de comunicación en una persona, identificando sus mecanismos.

Sobre la construcción de identidad de Género y las instituciones

Judith Butler
Judith Butler

Para desarrollar el concepto de Identidad de Género tomaremos como autora principal a Judith Butler, filósofa post-estructuralista que ha realizado importantes aportes en el campo del feminismo y que ha logrado difundir la Teoría Queer mucho más allá del ámbito académico.

 Su posicionamiento está influenciado por varios autores, entre los cuales queremos hacer especial mención al pensamiento de Michel Foucault. Toma de él la idea de “Genealogía del poder” en relación con la sexualidad, planteando que resulta imposible escindir el género del contexto político y cultural en el que se produce y se sostiene. Coinciden en que cuando se normalizan prácticas sexuales también se normalizan sus propias “anomalías”.

Performatividad de género

El concepto de “performatividad de género” es de vital importancia en la obra de Butler. Para esta teoría (queer), la orientación sexual, la identidad sexual y la expresión de género, son el resultado de una construcción-producción social, histórica, y cultural, y por lo tanto no existen papeles sexuales o roles de género, esencial o biológica-mente inscritos en la naturaleza humana. En otras palabras, en términos de lo humano, la única naturaleza es la cultura.

Puede entenderse el sexo y el género como una construcción del cuerpo y de la subjetividad fruto del efecto performativo de una repetición ritualizada de actos que acaban naturalizándose y produciendo la ilusión de una sustancia, de una esencia.

Matriz Heterosexual

Tales producciones genéricas y sexuales se dan en el marco de la denominada por Butler, “Matriz Heterosexual”. Como ejemplo de esta matriz heterosexual, productora de cuerpo y de géneros hetero, podemos observar, a manera de ilustración, las prácticas de crianza occidentales en las cuales desde que nace el niño tiene un lugar y un papel predeterminado en el mundo: su ropa será azul, sus juegos estarán relacionados con la fuerza, la competencia y el poder ; tendrá menos restricciones en su movimiento, el trato de los hombres de la casa hacia él tendrá cierto nivel de fuerza y temple; y por supuesto se le prohibirá en lo posible llorar o ser ‘afeminado’, así como expresar atracción o sentimiento estético por otros niños.

¿Cuando se nos empieza a inculcar una manera de relacionarnos con los otros?

En esta idea también podemos ver la influencia de Foucault quien ya había planteado en su obra el concepto de “pedagogización del sexo del niño” haciendo referencia a cómo desde infantes, se nos empieza a inculcar una manera de relacionarnos con los otros.

Para Butler, la univocidad del sexo, la coherencia interna de género y el binarismo de los sexos son ficciones ordenadoras que fortalecen y naturalizan regímenes históricos de poder confluyentes con la opresión masculina y la hegemonía heterosexista.

Teoria QUEER

La teoría Queer está guiada por un claro objetivo ético político: volver posible la vida de las “sexualidades periféricas”, es decir de las sexualidades que al no ajustarse a los parámetros dominantes en Occidente, se ven condenadas al “rechazo social, a discriminación y el estigma”.

La teoría convierte en un signo de resistencia a procesos de normalización y exclusión sexual que tiene lugar no sólo en la sociedad heterosexista sino también dentro de aquellos espacios políticos que se sitúan críticamente ante la misma: el feminismo y el movimiento homosexual. 

 El movimiento Queer se define como “posidentitario”. “No es una identidad más en el folklore multicultural, sino una posición crítica atenta a los procesos de exclusión y de marginalización que genera toda ficción identitaria”. En efecto, lejos de presentarse como un movimiento de “homosexuales” o de “mujeres”, el Queer quiere mostrarse como un movimiento político de “disidentes de género”.

Todos los teóricos Queer, coinciden en que el género es un constructo sociohistórico.

La contrasexualidad no es la creación de una nueva naturaleza sino el fin de la naturales como orden

Paul B. Preciado
Paul B. Preciado

Otro autor que tomaremos para desarrollar nuestro trabajo es un filósofo transgénero feminista llamado Paul B. Preciado que enuncia el concepto de “contrasexualidad”:

“La contrasexualidad no es la creación de una nueva naturaleza sino el fin de la naturales como orden que legitima la sujeción de unos cuerpos a otros. La contrasexualidad es en primer lugar: un análisis crítico de la diferencia de género y de sexo, producto del contrato social heterocentrado cuyas performatividades normativas, han sido inscriptas en los cuerpos como verdades biológicas. En segundo lugar la contrasexualidad apunta a sustituir este contrato social que denominamos naturaleza por un contrato contra sexual.” (Preciado, 2002: 18-19).

Sobre los Estereotipos de identidad de Género

Los estereotipos cubren una amplia zona de las creencias sociales y tienen una función de primer orden en la construcción de la identidad social. El concepto de estereotipo es uno de los más controvertidos y en revisión actualmente, a causa de su vinculación con los prejuicios y la discriminación. Se entiende por “estereotipo” a aquellas creencias populares sobre los atributos que caracterizan a un grupo social, y sobre las que hay un acuerdo básico. La relación entre los conceptos «estereotipo», «prejuicio», y «discriminación» es muy estrecha.

¿Qué son los prejuicios?

Los prejuicios son el conjunto de juicios y creencias de carácter negativo que se sustenta en relación a un grupo social.

Son considerados como fenómenos compuestos de conocimientos, juicios y creencias, y como tales constituidos por estereotipos; es decir, el estereotipo sería el componente cognitivo (juicio o creencia) de los prejuicios. A su vez podemos mencionar algunos estereotipos que no están asociados a prejuicios. Entre ellos, destacamos los estereotipos positivos de multitud de grupos.

¿Un estereotipo positivo puede ser dañino?

De todas formas señalamos que, en ocasiones, un estereotipo positivo sobre una categoría social va a conllevar un reconocimiento prejuicios y dañino; como acabamos de citar, el caso de las mujeres consideradas delicadas, sensibles, o débiles a causa de lo cual la sociedad reacciona negándose derechos y oportunidades, como el de acceder a trabajos considerados rudos tradicionalmente.

De forma tal que constituye un trato discriminatorio y un intento de mantener y dar justificación a los sentimientos de superioridad y auto-afirmación de un grupo sexual (varones) frente a otro (mujeres). Algo semejante puede suceder entre el mundo adulto y la infancia, o entre personas cultas e incultas.

¿Qué entendemos por discriminación de identidad de genero?

Entendemos por discriminación a la conducta en la cual el trato a otros está caracterizado por la falta de igualdad en virtud de su pertenencia a un grupo o categoría socia.

La generación de los estereotipos está asociada de manera inseparable a una matriz social; por lo tanto los estereotipos surgen del medio social y se aprenden a través de permanentes procesos de socialización y aculturación. Son reflejos de una cultura y una historia.

Miller

En este sentido son muchos los estudios que ponen de manifiesto que los estereotipos tienen una fuerte tendencia a persistir en el tiempo y que a través de diferentes generaciones suelen permanecer inalterables.

¿Qué son los estereotipos de genero de identidad? ¿Cómo se construyen?

Los estereotipos sexuales son creencias consensuadas sobre las diferentes características de los hombres y mujeres en nuestra sociedad. Este conjunto de creencias que atañen a las categorías hombre y mujer, que llamamos género, tiene una gran influencia en el individuo, en su percepción del mundo y de sí mismo.

Respecto al contenido de los estereotipos de género, la dicotomía de rasgos de personalidad que se asocian tradicionalmente a hombres y mujeres se sigue manteniendo

Actualmente a pesar de los cambios sociales que acercan a la mujer a todas las actividades sociales, estas creencias no se han modificado con la amplitud deseable.

¿Qué son los roles?

El constructo «rol» se utiliza para referirse a la posición que un individuo ocupa en una estructura social organizada, a las responsabilidades y privilegios asociados a esa posición y a las reglas de conducta que gobiernan las interacciones de los individuos. Sólo a los diferentes conjuntos de roles asignados a hombres y mujeres se les denomina «roles sexuales» o «roles de género».

Los estereotipos de género se adquieren en un proceso de aprendizaje en el que, además de los factores culturales comunes a la sociedad, es importante el contexto social más inmediato, sobre todo la familia y la escuela.

Desarrollo con las entrevistas

Entrevistamos a 6 personas que consideramos importantes e influyentes dentro de los temas de este trabajo y en conclusión, analizaremos cómo el rol de las instituciones formó parte de su proceso de constitución de la identidad de género.

La familia es la institución universal y los papeles vinculados a ella influyen a todos los miembros de la sociedad.  Nosotros partimos de un supuesto de que la familia, como institución, ocupa un lugar central en la construcción de la identidad de sujeto. Analizaremos los datos obtenidos en las entrevistas y los contrastaremos con el supuesto establecido anteriormente.

Familia e identidad de genero

Como desarrollamos en el marco teórico del articulo de Instituciones, la familia puede considerarse correctora, reafirmadora y ampliadora de valores de sus miembros. Estas características implícitas en dicha institución se visualizaron en las personas entrevistadas, ya que cinco de los seis casos no fueron aceptados por su entorno familiar. Al indagar acerca de sus relaciones familiares utilizaron palabras como “incomprensión” ,“falta de contención” y “resistencia”. Algunas de sus palabras fueron:

“Cuando lo conté, mi madre no me habló durante un año hasta que eventualmente lo fue aceptando.”

“Recibí apoyo familiar. Mi padre me aceptó desde que se lo comenté, pero a mi madre le llevó más tiempo aceptarme.”

En gran parte, los entrevistados, coinciden en que el rol de la familia durante su proceso de construcción de identidad de género fue de gran importancia, a excepción de un caso en el que considera a la institución familiar en un segundo plano, dando relevancia a la sociedad en general como el factor más influyente, es decir, que los cambios sociales se reflejan en el seno familiar.

Religión VS Construcción de igualdad de genero

En un comunicado publicado el año pasado por el Papa Francisco, exclamaba:

El magisterio de la Iglesia advierte en la actualidad sobre el riesgo de ciertas posturas ideológicas, que pretenden imponerse como un pensamiento único. Entre ellas la denominada “ideología de género”, donde el género es pensado como una actuación multivalente, fluida y autoconstruida, independientemente de la biología, por lo que la identidad propia podría diseñarse de acuerdo al deseo autónomo de cada persona”.

2018

La ideología de género, afirma la Iglesia, es un ataque directo a la familia, a la religión, a la tradición y a los valores culturales que han sustentado a la sociedad durante años.

Teniendo en cuenta la doctrina religiosa que impera en Occidente, la sociedad está atravesada por sus dogmas y aunque una persona no comparta sus ideales, no está exenta de éstos.

Algunas frases extraídas de las entrevistas, en este aspecto, son:

“Yo no creo en nada. Con la creencia en sí yo no tengo ningún inconveniente, tengo inconvenientes cuando se intentan meter en mi cama, en mi vida, en mi cuerpo y en el cuerpo de otras personas. Creo que ahí está el problema con la religión. La religión se intenta meter con cómo vivís. Yo vengo de una familia muy religiosa, me vi afectado por esa gente religiosa “dura” que estaba alrededor mío. A veces la gente reza para que te “cures” y no entienden que no voy a cambiar, porque además yo soy feliz.”

“Yo trabajo con mi tía, ella es súper religiosa, no respeta mi género, me ha llegado a tirar agua bendita en la cara”.

¿Principios religiosos o discriminación?

Las personas entrevistadas coinciden en el efecto negativo que genera la institución religiosa a través de la reproducción de prejuicios y estigmas escudándose en el nombre de un dios para justificar la discriminación y exclusión.

Queda en evidencia el daño que pueden llegar a provocar aquellas personas que se abanderan con estos principios religiosos, siendo incapaces de aceptar la existencia de otros modos de amar, vivenciar la sexualidad y la autopercepción. Asimismo todo aquello que no contemple su cosmovisión es rebajado, generando estigma y validando la marginalidad.

Respecto al papel que juegan las creencias o religiones en el proceso de construcción de la identidad de género en los casos tomados, se ve cómo entorpece la propia aceptación de la persona y su posterior expresión en las distintas áreas de su vida.

La educación y la identidad de clase

Otro ámbito social a analizar es la educación,definida como institución orientada a la formación, transmisión y comunicación del conocimiento, de las habilidades y valores de la sociedad. Para desarrollar este eje citaremos un texto correspondiente al libro “Mariposas libres: derecho a vivir una infancia trans” (Gabriela Mansilla, 2018).

“Al sistema educativo le concierne el acompañamiento, sobre todo, del proceso de subjetivación de niñxs y adolescentes; es necesario entonces, pensar y repensar sobre el malestar que se impone cuando algún niñx o adolescente no “encaja” en lo esperado, cuando no responde a las expectativas, cuando su modo de ser nos perturba. En este punto vemos que comienza a ponerse en funcionamiento el dispositivo de la violencia institucional en relación con estos niñxs, sus vivencias y experiencias. Estas instancias, el recurso que tenemos siempre a mano es la patologización no sólo del niñx o adolescente, sino también de su familia. En síntesis, violencias que apuntan al no reconocimiento del otro/a/e.

Ciertamente, la deficitaria relación y formación de algunos de los profesionales de todas las áreas repercute,directa o indirectamente en la salud física y psicológica de las personas LGBTIQ.

La patologización es una gran pared que nos impide ver y escuchar al niñx o adolescente. El nivel de gravedad que adquirirá cada patologización se encontrará en línea con el nivel de “tolerancia” de los adultos de cada institución educativa y en cuán portadores de la “verdad” acerca de la vivencias en relación con el género y el cuerpo de niñxs y adolescentes se crean.”

La cita pertenece a una madre que reclama por la inclusión de su hija (niña transgénero) en el ámbito escolar.

Entrevistas

Volviendo a las entrevistas mencionaremos algunos fragmentos relevantes con respecto al tema. Uno de los testimonios anonimos presente en nuestras entrevistas es:

“Fui al Nacional de Ushuaia, que es privado. Orientación en Humanidades. Era laico. No elegí nada. Fue una decisión que tomaron por mí, y tampoco la tomaron mucho que digamos porque era el mejor colegio de Ushuaia, en ese momento. Mis viejos priorizaron la educación.”

Particularmente de este fragmento nos resultó llamativo las palabras que usó el entrevistado: “No elegí nada” y “Fue una decisión que tomaron por mí” fueron frases que se repitieron en su discurso sobre cómo atravesó la escuela secundaria. Por un lado se refiere a su situación académica, pero por otro daba a entender que aquello que estaba pasando, aquel proceso, tampoco lo eligió.

Otros testimonio:

“Fui a un colegio de Martínez, católico privado, subvencionado, como parroquial. Teníamos catequesis, como todo colegio católico. Salía de una congregación de hermanas, monjas, tipo todos conocíamos la historia de Santa María Micaela. Era así, pero no era tan cuadrado cuando llegamos nosotros, antes sí. Algunos docentes nos hacían leer la doctrina de la Iglesia Católica, pero como a nosotros no nos interesaba tanto en los últimos años había algunos que encaraban más como una cuestión social, encarar por el lado de los valores, eran cuestiones más morales. No era tanto como un adoctrinamiento. Éramos muy de debatir.”

Testimonios de la Universidad de Buenos Aires

Los jóvenes entrevistados de los cuales hemos tomado los ejemplos anteriores estudian actualmente en universidades laicas (UBA e ITBA) por lo que durante la entrevista, les pedimos que contaran cómo se sentían en este último ambiente, y si podían dar cuenta de algún tipo de discriminación. Las respuestas fueron:

“Por suerte, mi universidad (UBA) siempre fue totalmente normal conmigo, si hablan a mis espaldas no sé. No con alumnos, si no con un pibe que es docente de unos 33 años, que no sé si es homosexual, que tiene maneras de hablar así afeminadas. Formo parte del equipo docente, soy ayudante y he estado en cumpleaños, en reuniones con compañeros docentes todos de distintas edades y por ahí salía el tema de este pibe como que “es una diva”, hablando burlonamente y a mí no me cabe. He visto gente hablar a la espalda de otros como si fuese algo gracioso.

No escuché puteadas, pero sí que hablen a sus espaldas, con jodas que de a poco ya no van más. Quizás sea el hombre más heterosexual de la facultad, que sólo tiene voz finita y en mi carrera, Ingeniería civil no he visto situación de discriminación, y eso que es machista porque es la obra, la construcción.”

“Una vez tuve un encontronazo con un tipo por un comentario machista innecesario. Estaba haciendo una presentación de la obra de una mujer y el que hacía la presentación le preguntó qué se siente ser mujer en un ambiente de hombres, y mientras la mina hablaba le tiraban chiflidos.”

“Encontré profesores que decían yo te apruebo pero vos no deberías estar en esta carrera por ser mujer.”

El siguiente fragmento pertenece a una entrevista realizada a un varón transgénero.

“En la facultad hay un par de cosas que todavía me molestan. Por ahí a nivel burocrático, a veces tengo que poner un nombre u otro, por lo menos hasta que pueda conseguir mi DNI. Pero no tuve muchos problemas, por ejemplo una vez le dije a un profesor “mirá, por ahí tenés este nombre en la planilla, si podés no decirlo cuando pases lista…” y él me contestó que no había problema, tachó el nombre anterior y puso mi nombre.

Una vez tuve un inconveniente en la materia Psicología Social, en donde leí un texto optativo que decía que había una transexualidad primera, que esa sí era válida porque era de la infancia y una trasexualidad secundaria que surgía al no hacer bien tu socialización primaria, esa transexualidad secundaria ya no era “válida”. Y se lo mostré a la profesa porque lo que dice el texto parece hiper transfóbico. Una persona que capaz no conoce mucho el tema lo puede entender de esa manera. Cuando digo de renovar el plan de estudios también haga referencia a revisar qué dicen los textos y cómo lo dicen.”

Las entrevistas reflejan que la educación, sobre todo en colegios religiosos, no contempla aquello que escapa a lo heteronormado o cisgénero y es “bastante binario” según uno de los entrevistados.

En algunos casos, las personas pudieron asumir/expresar su sexualidad una vez fuera de la institución escolar, denotando la falta de apertura por parte de la institución para alojar a aquellas diversidades sexuales y de género. La esfera de la universidad no es ajena tampoco a estos temas señalados anteriormente.

Instituciones jurídicas e identidad de genero

Otro eje que fue mencionado en las entrevistas fue la institución jurídica, que se define como aquella que determina cuáles son las reglas socialmente eficientes. Respecto al tema de nuestro interés, actualmente en la República Argentina rige la Ley de Identidad de Género (Ley Nº26.743).

Además, la Ley de Matrimonio Igualitario (Ley Nº26.618) que establece que el “matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos, con independencia de que los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo”, Programa Nacional de Educación Sexual Integral (Ley Nº26.650), entre otras.

Un entrevistado señaló lo siguiente:

“Yo creería que de por sí deberíamos tener documentos de identidad que no sean binarios, por ejemplo yo hoy en dia quiero cambiar mi documento, pero no necesariamente quiero que diga “masculino”, y tampoco quiero que diga “femenino”, entonces es como bastante duro porque tenemos toda la sociedad y un país pensado en binario”.

 Otro de ellos enunció:

  “Creo que la que más sufre es la comunidad trans, que no puede conseguir laburo, no puede conseguir su documento, no puede realizarse como persona, porque las instituciones no lo permiten”.

En nuestro país, si bien la ley ampara una Educación Sexual Integral, su aplicación dependerá de la cosmovisión educativa en la cual se dicte, siendo entonces una educación condicionada según la ideología (o creencias) presente en cada institución educativa y enmarcada en la heterosexualidad cis-género.

Por lo tanto no se puede hablar de inclusión que contemple la diversidad sexual y de género, privando a todos los estudiantes de herramientas para afrontar el proceso del despertar sexual propio en la adolescencia.

Ley de adopción de niños

La necesidad de una ley que posibilite la adopción de niños/as para parejas homosexuales. Actualmente consideramos que la adopción constituye un proceso largo y con muchos obstáculos para una pareja heterocis, por lo que resulta aún más tedioso y enrevesado para aquellas disidencias sexuales que desean llevar a cabo dicha petición.

Los entrevistados y los medios

Los medios de comunicación fueron otra institución abordada en las entrevistas, principalmente en relación con a la reproducción de estereotipos.

Dentro de los medios de comunicación y marketing asociado a las publicidades, comprobamos que éstos, en líneas generales, se hallan destinados a un público heterogéneo, destinados a las masas, y que no tienen en cuenta las minorías presentes en la sociedad.

Esto se justifica desde nuestros entrevistados, narrando cómo se representa en las series un estereotipo de homosexual totalmente desvirtuado de la realidad, como por ejemplo, cuando se estandariza que “Todos ellos usan ropa rosa”. Por otro lado, también el estilo de relaciones amorosas que se muestran en series o películas apuntan sólo al público heteronormativo, en su mayoría.

En las publicidades, podemos notar cómo, aunque siguen habiendo muchas carencias sobre diversidad sexual, se ha avanzado.

Un caso es el de una publicidad donde un niño varón elige como juguete una muñeca. Aquí se muestra una deconstrucción con respecto a los estereotipos de juguetes establecidos “para niños” o “para niñas.”

Ejemplos

En otro caso, nos comentaron que dentro de lo que es la industria de indumentaria, la empresa Mercadolibre, lanzó una categoría de ropa sin género, rompiendo así con la categoría binaria hombre/mujer. 

Pero, al mismo tiempo, sigue habiendo falencias en lo que respecta a los estereotipos de género, por ejemplo en la publicidad de los supermercados Carrefour en donde una promoción por el día del niño enunciaba “C de campeón y C de cocinera”, para referirse a niños y niñas respectivamente.

Estableciendo así, que las mujeres tienen el rol de cocinera estereotipado como ama de casa, mientras que los hombres son capaces de alcanzar éxito, y ser reconocidos, ideología correspondiente a la figura patriarcal mostrada.

¿La infancia construye la identidad?

Partimos del supuesto de que en la infancia se imponen roles de género y vemos cómo esto queda en evidencia, incluso con el avance de una deconstrucción social en cuanto al género y la sexualidad.

También es destacable que la crianza en las infancias actuales está caracterizada por una des-estructuración progresiva en lo que respecta a la libertad que les es otorgada a los niños durante su desarrollo y que estos avances irán incrementando en futuras generaciones. Hoy en día el concepto de familia es muy diferente al que era en el siglo pasado, al punto en que se cuestiona el modelo tradicional de la “familia tipo”.e en futuras generaciones. 

Uno de los entrevistados dijo en relación a la reproducción de estereotipos en los medios de comunicación lo siguiente:

“Yo creo que es parte de todo, nosotros nacimos, nos vemos inmersos en una cultura, los medios de comunicación son parte de la cultura, la forma en que nos criaron, toda la cultura refuerza eso, los estereotipos. Yo creo que nadie está exento de reproducir estereotipos, porque vivimos tanto en ellos que de alguna forma u otra tenemos algo estereotipado de alguna forma“.

Estos ejemplos dan cuenta de la reproducción y naturalización de estereotipos negativos o discriminatorios hacia las personas LGBTIQ.

Estos estereotipos presentes no sólo en los medios de comunicación, sino también en la sociedad en general se pueden vincular directamente con la discriminación que sufren las personas que pertenecen al colectivo LGBTIQ.

¿Que ocurre cuando se rompen las reglas?

En las entrevistas se indagó acerca de las consecuencias que genera el hecho de romper con la cis-hetero norma. Y los fragmentos más relevantes fueron frases como las siguientes:

“Hay veces que te excluyen, te gritan, o te miran mal según cómo estés vestido. Yo tengo las uñas pintadas y a veces cuando me tomo un colectivo y apoyo la sube trato de esconder las uñas, por miedo a que la persona de atrás me quiera decir algo o pegar, es un miedo que tenemos constantemente todos, que es horrible, pero vivimos con eso, la gente se quiere meter constantemente en cosas que no le influyen y molestarte. Uno siente mucho la mirada de la otra persona, aunque ni siquiera lo estés mirando, la sentís constantemente en la nuca.”

Anónimo

“Yo creo que la discriminación es por una cuestión de que no hay una visibilización tan grande de la gente trans, porque si lo hubiese y estuviera más normalizado quizás la gente no entendería “trans” como una enfermedad.

Anónimo

Otro factor que queremos destacar porque surgió de las mismas entrevistas, es el tema de la discriminación “interna” dentro del colectivo LGBTIQ.

Uno de los entrevistados señaló que a las personas bisexuales las tratan de “reprimidos” o de que es simplemente una “fase” y otra persona resaltó la existencia de estereotipos marcados aún dentro de la comunidad. Además agregan que es paradójico que una comunidad que lucha contra la discriminación sea también reproductora de éstos. Una de las personas entrevistas enunció:

“No me interesa ni me gusta la forma en la que se hacen los reclamos”; y otra: “No me siento parte de la comunidad pero si estoy informada”.

Conclusión

Para finalizar nuestro trabajo creemos necesario resaltar un factor común entre todos los entrevistados acerca del momento en el que asumieron/ expresaron su identidad de género/ orientación sexual.

En la mayoría de los casos existía un temor en las personas, previo a expresar lo que estaban experimentando en ese momento, ante la incertidumbre de la reacción del otro.

Se deja en evidencia el peso que tienen las instituciones y cómo esto se ve reflejado en la conducta de las personas. Por parte de la familia hay mucha incomprensión y rechazo, de parte de la religión hay discriminación y estigma; una educación que no se de-construye a la par de la sociedad e in-visibiliza realidades por fuera de la norma heterocis; los medios como reproductores de estereotipos de llegada masiva y derechos vulnerados por un Estado ausente. 

Por último, queremos resaltar que nacemos en una sociedad con normas impuestas por el modelo heteronormativo y cis-género, y aquellas “sexualidades periféricas” que al no ajustarse a los parámetros dominantes en Occidente, se ven condenadas al “rechazo social, a discriminación y el estigma, tal y como se describe en la teoría Queer de Butler.


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